Instituto de Estudios Penales | Bahia Blanca |

Omisión de las reglas del arte médico como violatorias del deber de cuidado (homicidio culposo). Necesidad de adoptar todas las medidas adecuadas para determinar la causa de la presencia del enfermo.

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Imposibilidad de aplicar una pena de inhabilitación limitada a una rama de la medicina por inviabilidad del fraccionamiento de la profesión.
 
Cámara Segunda en lo Criminal de Formosa, expte. Nº 287 Fº 20 año 2009, caratulado: “B G E B s/ homicidio culposo”, rta. 2 de diciembre 2010.
 
En la ciudad de Formosa, capital de la provincia del mismo nombre, a los  DOS (02) DÍAS del mes de DICIEMBRE del año dos mil diez, se reúne en Acuerdo la EXCMA. CAMARA SEGUNDA EN LO CRIMINAL, Presidida por el Dr. RICARDO FABIAN ROJAS e integrada por los Jueces Dras MARIA DE LOS ANGELES NICORA BURYAILE y ALICIA ALVARENGA -Subrogante-, asistidos por la Actuaria que certifica, Dra. NORMA B  ALVAREZ de QUINTANA, a fin de suscribir la Sentencia recaída en los autos caratulados "B G E B S/HOMICIDIO CULPOSO", Expte. Nº 287 Fº 20 Año 2009 (de Origen Nº 1028/05 Jdo. de Instrucción y Correccional Nº 5 de la Primera Circunscripción Judicial) registro de este Tribunal, cuya Audiencia de Debate se llevara a cabo los días 12 y 28 de Octubre, 05, 15 y 17 de Noviembre del cte. año, respectivamente, en las que intervinieran la Fiscalía de Cámara Nº 2 a través de la Dra. NORMA ELIZABETH ZARACHO,  el Apoderado de los Querellantes Particulares y Actores Civiles -Sres. H O  e I F - Dr. GERARDO DANIEL CACACE y su patrocinante la Dra. IRENE ISABEL RIOS; los Civilmente demandados, la imputada G E B B ; la Provincia de Formosa, representada por el Procurador de la Fiscalía de Estado, Dr.  JULIO CESAR CHIACCHIO, con el patrocinio de la Fiscal de Estado, Dra. STELLA MARIS ZABALA de COPES, el Apoderado de la Compañía de Seguros "Sancor Cooperativa de Seguros Limitada" -Dr. ALFREDO BLAS AQUINO- en representación de la Clínica Del Angelo S.R.L. y de la Dra. G E B B - y sus patrocinantes Dres. SEBASTIAN BLAS AQUINO y ALFIO DAVID CHIR, y los Sres. Defensores, Dres JOSE IGNACIO RIVEROS y MANUEL B , ejerciendo la defensa técnica de la imputada G E B  B - argentina, divorciada, 52 años de edad, de profesión Médica General Especialista en Tocoginecología, titular del D.N.I. Nº 12.571.946, nacida el 26/10/1958 en la ciudad de Formosa Capital, hija de Francisco B y de Luisa Caballero con último domicilio en calle Fotheringham Nº 1166 del Bº Don Bosco de esta ciudad- a quien se le atribuye el siguiente hecho: que el día 28 de diciembre de 2000, en horas de la mañana, brindara atención médica a la víctima M B O , omitiendo cumplir con los deberes de cuidado que exigían las reglas del arte médico, no actuando con la precaución y diligencia que la emergencia requería, con lo cual para evitar el riesgo, no colocó las condiciones que sus circunstancias profesionales debían haberle dictado.
Seguidamente el Tribunal toma a consideración las siguientes cuestiones:
CUESTIONES:
1.- ¿Qué debe resolverse respecto de la nulidad de la acusación formulado por el Querellante - Actor Civil, planteado por el Defensor de la Acusada?
2.- ¿Cuáles son los hechos probados y qué participación le cupo en ellos a la acusada?
3.- ¿Qué calificación legal corresponde asignar a los mismos, y en su caso que pena resulta justa aplicarle?
4.- ¿Deviene procedente el reclamo de los Actores Civiles, en su caso, en qué conceptos debe determinarse el resarcimiento; deben resolverse otras cuestiones?
Habiéndose resuelto el orden de votación a fs. 1050,
A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA, el Juez ROJAS dijo:
  Luego de recibidos los alegatos del Querellante - Actor Civil y la Fiscal de Cámara, el Defensor de la acusada planteó la Nulidad de la Acusación formulada por el Querellante porque no se habían establecido las pautas mínimas, de descripción del hecho acusado y la merituación de la prueba producida en la audiencia; agregó que no se respetaron las pautas previstas en el Codigo Penal para pedir la pena, solamente se limitó a pedir el máximo de la escala penal que contempla la figura, llegando a poner a su parte en estado de indefensión.
  Corrido el pertinente traslado, el representante de la Querella y Actor Civil solicitó el rechazo de la nulidad, porque no se invocaron las normas que se hayan vulnerado, y que por el contrario se precisaron los hechos, con indicación de dias y horarios, identificando las omisiones de la acusado y que el pedido se trataba de una nulidad por la nulidad misma.
  Puesto en la tarea de resolver el planteo, corresponde señalar que si bien en forma llamativa el representante de la Querella - Acción Civil inició sus alegatos con la petición de pena (el máximo de la escala) sin dar fundamentos en las pautas de los arts. 40 y 41, del resto de la exposición surge claro cual es el hecho que se le atribuye, y las condiciones de tiempo, modo y lugar, cubriendo con el resto del alegato su pretensión resarcitoria, integrando un único acto en el doble carácter, no advirtiéndose la vulneración a la garantía de defensa en juicio, sin perjuicio de que para una eventual determinación de pena el Tribunal deba cumplir indefectiblemente con la carga legal; por ello corresponde no hacer lugar al planteo nulificatorio.  ASI VOTO.
A LA MISMA CUESTION, la Juez NICORA BURYAILE, dijo:
Adhiero a las conclusiones formuladas por el Magistrado del primer voto, por ajustarse a lo deliberado por el Tribunal en los términos del art. 363 del C.P.P.. ASI VOTO
A LA MISMA CUESTIÓN, la Juez ALVARENGA, dijo:
Coincido plenamente con el desarrollo de la primera cuestión efectuado por el Magistrado del primer voto Dr. Ricardo Fabián Rojas. ASI VOTO.
A LA SEGUNDA CUESTION PLANTEADA, el Juez ROJAS, dijo:
El desarrollo del Debate ha permitido tener acreditado que en fecha 24 de Diciembre del año 2.000, M B O , concurrió acompañada de su madre Sra. Ignacia Mabel Ferreyra, a la Clínica Del Angelo a las 20:45 horas aproximadamente, siendo atendida por el Médico de Guardia de la Clínica Dr. Eliseo Fagiano y el motivo de la consulta fue fiebre, un vómito matutino y dolor abdominal difuso, siendo examinada físicamente presentando todos sus signos vitales dentro de los parámetros normales, sin fiebre en ese momento, con una faringitis viral y contractura cervical, prescribiéndole Dipirona, para el caso de presentar fiebre, Mioviobron para los dolores musculares y contractura cervical; y la realización de buches y vapor de agua; y pidió la realización de análisis de laboratorio y control en consultorio externo con medico de cabecera. Que el día 25 de Diciembre de 2.000, concurrieron caminando hasta la capilla del Divino Niño (aproximadamente cuarenta cuadras), luego a la noche estuvo en la vereda de su domicilio reunida con unas amigas; el día 26 de Diciembre concurrió al Laboratorio Motter y no le pudieron realizar los análisis porque debía tener al menos 12 de horas de ayuno; por tal motivo, en fecha 27 de Diciembre del mismo año, la menor Mabel O  se realizó los estudios de laboratorio en el Laboratorio Motter en horas de la mañana y durante el resto del día realizó sus actividades normalmente. El día 28 de Diciembre a las 06 horas, Ramona O  (hermana de Mabel que compartía la habitación con ella) avisó a su madre que Mabel no se sentía bien y no podía toser, por ello Mabel acompañada por su madre se dirigieron a la Clínica Del Angelo, en tanto su padre H O  se dirigió directamente al Laboratorio Motter a buscar los resultados de los análisis realizados el día anterior; al llegar madre e hija a la Clínica se encontraron con la Dra. G B que estaba como Médica de Guardia ,a quien conocían en razón de que ésta había atendido a otra hija del matrimonio O , poco tiempo antes en un parto, y le dijeron que esperarían a que llegara el Dr. Fagiano quien debía ingresar a la guardia a las 8 horas, pero ante la demora de éste galeno,  Mabel O  fue atendida por la Dra. G B , quien la entrevistó y la paciente le explicó que le dolía mucho el pecho, y la médica le palpó la zona dolorosa mientras llegó el Sr. H O  con el estudio de Laboratorio, que fue examinado por la médica, quien le manifestó a los padres que Mabel presentaba una anemia probablemente crónica que se solucionaría con vitaminas (FACTOFER B12 y TOTAL MAGNESIANO) y le prescribió la toma de Alplax 0,25  una con el almuerzo y otra con la cena, en el entendimiento que se trataba de un estado de stress porque se quedó con materias pendientes en el colegio, y la envió a su domicilio, sin haberla auscultado, tomado la presión ni haber dispuesto estudios complementarios respecto de la paciente; luego en el domicilio la joven Mabel comió arroz con queso e ingirió los medicamentos recetados y a las 11:30 horas su madre, alertada por otra hija verificó que Mabel tenía los labios, los ojos y las uñas moradas, por lo que su esposo llamó por teléfono a la Dra. B informándole el estado de la menor, por lo que la facultativa le dijo que la llevara a la Clínica urgente que la iba a esperar. Una vez allí, fue internada en sala y sometida a interconsulta en la que participaron los Dres. Roberto Aquino (éste auscultó a la paciente y escuchó ruidos de líquido -rales subcrepitantes-) y Mario Araujo quienes dispusieron su traslado a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), debido a que tenía frecuencia cardíaca alta (160/min) y estaba taquipneica (con frecuencia respiratoria alta)pero lúcida, allí se constató que la saturación de oxigeno era de 67% (cuando lo normal es 97%), se dispusieron nuevos análisis de laboratorio y se le tomó una placa radiográfica en la que se verificó que tenía los pulmones infiltrados en los cuatro cuadrantes, por lo que se informó a la Sra. Ferreyra el estado de salud de su hija y le requirieron el consentimiento para proceder a  intubarla para que pudiera respirar asistidamente, y hallaron hemoptisis (esto es, expectoración de esputo hemóptico o de sangre fresca procedente del aparato respiratorio), y se le administraron Ceftriaxona, Amikacina y Metronidazol (antibióticos); a las 17:45 horas  hizo un primer paro cardíaco y se logró reanimarla, y a las 18 horas se produjo el deceso, cuya causa fue bronconeumonía y distrés respiratorio agudo.-
Los hechos descriptos encuentran soporte probatorio en la reproducción histórica de lo acontecido, efectivizada en la audiencia de debate, conforme la siguiente evaluación del plexo probatorio.-
  La imputada, se abstuvo de prestar declaración indagatoria en la audiencia de debate, debiendo valorarse lo sostenido por ésta en la etapa de instrucción, primero en fecha 4 de Junio de 2.002 (fs. 135/137) donde señaló que atendió a Mabel O  (a quien conocía por haber sido médica de la familia) en la Clínica Del Angelo el día 28 de Diciembre de 2.000 aproximadamente a las 8:30 horas, consulta tomada por la recepcionista Miriam Zurita en el consultorio nº 6, dejando constancia que fue una extensa consulta de aproximadamente dos horas de duración, en donde en primer lugar se priorizaban interrogatorios sobre los motivos de la consulta, refiriendo la misma, palpitaciones y dolor abdominal, con insomnio la noche anterior y antecedentes de consulta anterior en el servicio de guardia de la Clínica Del Angelo por dolores generalizados y vómitos, fue tratada y medicada por el Dr. Fagiano con una medicación llamada MIOVIOBRON, se trata de un analgésico antiinflamatorio con un componente de acción central miorrelajante ORFENADRINA, que tiene efectos anticolérgicos, los cuales son, sobre el sistema nervioso central, excitación o depresión sobre el sistema respiratorio, sequedad de mucosa con leve estimulación de la respiración, sobre el sistema cardiovascular, taquicardia, palpitaciones, hipotensión sobre el sistema gastrointestinal, sequedad de boca, disminución de secreción gástrica y vómitos, sobre el sistema renal da relajación pudiendo producirse sensación de tenesmo (dolor vesical), administró un Reliveran sublingual mientras realizaba el examen clínico con el afán de proporcionar rápido alivio a la paciente. Los hallazgos clínicos fueron una frecuencia cardíaca de 86 por minuto, tensión arterial 100/60, respiración superficial con entrada de aire conservada, abdomen blando depresible sin punto doloroso, no hubo hallazgos clínicos significativos, razón por la cual explicó a su madre la necesidad de tomar un by pass de espera por el tiempo de ingesta de la medicación referida, la cual podía ser responsable de toda la sintomatología de la paciente, como asimismo tapar otros síntomas, razón por la cual era indispensable tomar dicho tiempo para revaluar a la paciente, puesto que la misma estaba en estado de compensación clínica, no creyó necesario realizar dicha evaluación en internación, asimismo aclaró que el padre, luego de acompañar a su núcleo familiar hasta el consultorio, se retiró a buscar los análisis hasta el laboratorio MOTTER, de nuestra ciudad ubicado en calle Dean  Funes y Saavedra - a una gran distancia de la clínica, en condiciones climáticas totalmente desfavorables, puesto que era día de lluvia intensa con áreas urbanas inundadas, razón por la cual se mantuvo al lado de la paciente y su madre, a la cual siguió evaluando mientras hablaba con su progenitora, durante el tiempo de espera mencionada, que sería de unas dos horas, pudiendo confirmar que se encontraba compensada, lúcida, con capacidad de realizar tiempo de espera en forma ambulatoria, razón por la cual luego de ver los resultados del laboratorio, que no revelaban cuadro infeccioso, solo una anemia probablemente crónica y un aumento de urea (cifra renal) que puede ser por deshidratación por los vómitos referidos, indicó que debían levantar el estado general de la misma, para lo cual usarían FACTOFER B12 y TOTAL MAGNESIANO, entregando en ese momento unas muestras médicas de ambos medicamentos y preguntó a la madre ¿Qué tenía para eliminar el factor de ansiedad?, la misma refirió poseer ALPLAX 500 mg., razón por la cual indicó medio comprimido luego del almuerzo y cena, conforme a la constancia obrante a fojas 53 (copia de indicaciones médicas), en donde consta su número telefónico celular, advirtiendo que podían llamar en el momento que ellos consideraban necesario, sin ningún temor a preguntas y horario, siempre aclara a sus pacientes que si tiene una duda aunque le parezca vana, no le molesta que le pregunten y con respecto a los horarios, siempre esta pendiente al celular por el tema de los partos. Para mayor encuadre del cuadro clínico de la paciente, siempre es necesario conocer el contexto familiar y cuando llegó el padre con los análisis aprovechó para preguntarle cosas personales fuera del consultorio para evitar sensibilizar a la paciente, se le manifestó que la paciente vivía acomplejada por su gordura, realizando dietas inadecuadas, específicamente mate cocido con pan, que pasaba gran parte del día en grupo católico del barrio, no respetando los horarios familiares de comida, que era repitente en su escolaridad y habiendo llevado cinco materias, ninguna salvó en las mesas de diciembre, recomendó a los padres de Mabel, cuidado y dedicación a su hija debido a que notaba cierta presión familiar sobre exigente sobre la misma, luego entraron los tres al consultorio y le comentó a Mabel como se iban a manejar, dejando aclarado que la consulta no quedaba concluida y en esa misma tarde la madre vendría a buscar mas vitaminas al consultorio de la Clínica; que por propios medios y sin ninguna dificultad física, en condiciones clínicas favorables para un tratamiento ambulatorio, retiraron a su hija aproximadamente a las 10:00 ó 10:30 horas y ella continuó con sus tareas habituales que es consultorio externo hasta las 12:00 aproximadamente, horario en que llamó la madre de Mabel a su teléfono celular y le dijo que llegaron a su casa bien, que bebió un te de anís, luego le dio el Total Magnesiano y después de almorzar el medio Alplax, como le había indicado, pero como la notó preocupada le comentó que aún estaba en la clínica y le dijo que la traiga urgente para internarla, y éstos llegaron a las 13:00 horas; que fue ella personalmente quien solicitó la internación y realizó la admisión. Explicó que el sistema que tenía la clínica respecto a la internación, es a través del médico de Guardia, el cual toma a cargo a la paciente y lleva a cabo el seguimiento; en esa oportunidad se encontraba de guardia el Dr. Fagiano y Mabel estaba con taquipnea, dolor toráxico y palpitaciones, y como el médico de Guardia y enfermero estaban abocados a una paciente con politraumatismo internada en la cama conjunta en la misma sala que la nombrada, buscó al médico de Guardia de Terapia, Dr. Aquino, quien personalmente realizó un electrocardiograma,única práctica realizada en  piso, puesto que ni suero se colocó a la paciente por la premura, como se menciona de la otra paciente antes mencionada. El Dr. Aquino confirmó Taquicardia sinusual asociada a Hipotensión, específicamente refirió "no me gusta nada" y también llegó a la sala el Jefe a cargo de Terapia Dr. Araujo, quien determinó su pase a Terapia Intensiva, agregó que en la sala todos auscultaron a la paciente no hallándose signos positivos (ruidos agregados);  en ingreso a sala, solicitó laboratorio, RX Tórax y ECG, una vez en Terapia Intensiva las indicaciones quedaban suspendidas porque allí los responsables de todo son los médicos terapistas; por ello a las 14:30 ó 15:00 horas fue a su domicilio a asearse y comer algo rápido y llamó por teléfono para estar al tanto, siendo informada que la evolución era desfavorable y cuando llegó a la Clínica a las 18:30 horas se enteró del fallecimiento.  Luego en fecha 6 de Octubre de 2.004 (fs. 358) amplió su declaración indagatoria señalando que hubo una confusión respecto de la recepcionista, y que la que estaba ese día era Marcela Escobar y que el cuadro clínico al que se enfrentó, no solo estaba enmascarado por el Mio-Viobron, si no también por Novalgina que le fueron indicados por el Dr. Fagiano cinco días anteriores a la consulta, los cuales fueron los responsables de tapar todo signo de la enfermedad y de crear otros llamados adversos (que son reacciones no deseadas al dar la medicación, pero que están descriptas en el prospecto que pueden provocar, como en este caso, la excitación y las palpitaciones. Esto en términos médicos, decimos DECAPITO LA PATOLOGIA, se saca la cabeza al principal síntoma de la enfermedad (en este caso FIEBRE).Era necesario devolver a la paciente a su estado real y revaluar la respuesta de la misma; el tiempo de acción farmacológica del MIO VIOBRON es de doce a catorce horas y el de la NOVALGINA es de ocho horas, la cual se le explicó a la misma y sus familiares acompañantes en forma amplia,los cuales estuvieron de acuerdo que en esa misma tarde nos volveríamos a reunir. Que cumplió  su deber en forma consciente de acuerdo a lo que cualquier médico bien formado lo haría.
Sin embargo sus declaraciones se vieron desvirtuadas parcialmente por el resto del caudal probatorio, conforme la siguiente merituación.
En primer lugar, nadie ha cuestionado que Mabel O  haya concurrido a la Clínica Del Angelo en fecha 24 de Diciembre, ni el 28 de Diciembre del año 2.000, situación que además de reconocida por los diversos galenos que la atendieron Dr. Fagiano (en la primera oportunidad), Dra. B (día 28 en la mañana y al mediodía), Dres. Aquino, Araujo y Naninni después del mediodía, la recepcionista Marcela Escobar quien recibió las indicaciones de la Dra. B para internar a Mabel O .
De igual manera tampoco esta discutida la prescripción de los distintos medicamentos mencionados, por expreso reconocimiento formulado por los dos médicos, así el Dr. Fagiano reconoció expresamente haber prescripto Mioviobron y Novalgina, y la Dra. B en su declaración indagatoria reconoció que prescribió Factofer, Total Magnesiano y Alplax, y le suministró Reliveran Sublingual, además de ello obra la documental agregada a la causa a fs. 53.-
En cuanto al horario en que fue atendida Mabel O  en la Clínica Del Angelo se concluye que fue entre las 7:30 y 8:30 horas de la mañana, conforme surge de las declaraciones coincidentes de Hilario Antonio O , Ignacia Mabel Ferreyra (padres de Mabel O ), quienes declararon en la audiencia que el día 28 de Diciembre de 2.000, su hija Ramona que compartía la habitación con Mabel les avisó que Mabel no podía toser a las 6 de la mañana y por ello fue Mabel con su madre a la Clínica, en tanto el padre fue a buscar el resultado de los análisis al Laboratorio Motter, y llegó a las 8 a la clínica y le entregó los estudios a la Dra. B , quien en ese momento estaba entrevistando a Mabel en el consultorio.
  En forma coincidente, la testigo Marcela Escobar declaró que en esa fecha trabajaba como recepcionista en la Clínica Del Angelo cumpliendo el horario de 7:00 a 14:00 y que la Dra. B cumplía la guardia desde las 20:00 horas del día 27 hasta las 08:00 horas del día 28, momento en que debía hacerse cargo de la guardia el Dr. Eliseo Fagiano; agregó que cuando un médico no llegaba, el que estaba de guardia permanecía y ese día Fagiano llegó mas tarde porque hubo un accidente y que los O  llegaron entre las 7:30 y las 9:00 horas y recordaba que la atendió por guardia porque los consultorios recién comenzaban a las 10 de la mañana y en el caso de la Dra. B , cuando salía de la guardia a la mañana recién atendía consultorio por la tarde, agregó que luego de atender a Mabel se retiró de la Clínica y regresó al mediodía y le dijo que estaba esperando  un paciente que estaba por venir y luego le indicó que la iba  a internar y que llame a los de laboratorio y antes de las 14 horas, la chica pasó a terapia intensiva y concluyó su declaración señalando que en esa época en la  Clínica se atendían todas las Obras Sociales.-
Si bien la Dra. B al momento de declarar, mencionó que la atención se hizo por consultorio externo, las testimoniales de los padres de Mabel (referidos a los horarios), junto a la declaración de Marcela Escobar y explicaciones horarias, a la circunstancia de que terminaba la guardia de la imputada y la demora del Dr. Fagiano para llegar dan la certeza de que la atención de Mabel O  fue por guardia, situación que además no fue controvertida por la propia imputada en la audiencia de debate.-
  En cuanto a la causa de la muerte de la infortunada joven, no existe duda de que se debió a Bronconeumonia y distres respiratorio agudo, como lo informan los peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, fundado en el informe obrante a fs. 638/656 y las explicaciones dadas en la audiencia de debate, dan razón suficiente de el estado que presentaban los órganos y sus causas; así la Dra. Noemí Ghirardi, Médica Legista especialista en Infectología y Neumonía señaló que valiéndose de la historia clínica y los antecedentes de la causa, arribaron a la conclusión de que se trataba de una Bronconeumonía de carácter bacteriológico, destacó que le parecía poco probable que un cuadro tan florido por clínica y radiológicamente no haya tenido una manifestación en horas de la mañana, dado que había una cifra de urea muy alta, asimismo que las placa muestra un compromiso pulmonar importante, y que 18.200 glóbulos blancos hablan de un proceso infeccioso importante. En cuanto a las características del cuadro, señaló que los ruidos en los pulmones son específicos y no pudo verse ocultado por la utilización de MIOVIOBRON, que la urea alta es llamativa en una persona de 18 años como Mabel O , que la disnea que presentaba no era atribuible a la medicación, y ante la presencia de disnea y urea elevada, ello hacía necesario disponer la internación de la paciente a fin de realizar los estudios complementarios, porque no era posible un tratamiento ambulatorio; es decir, realizar la placa radiográfica y un nuevo análisis de laboratorio y resolver en base a los nuevos estudios. Destacó que el aumento de urea indica uremia que puede ser renal o pre-renal y pudo estar originado en falta de liquido y que creen que era una neumonía bacteriana aguda, porque el infiltrado de los alveolos, glóbulos blancos hablan de una patología infecciosa y no viral y finalizó su declaración informando que para la realización de la pericia analizaron la documental señalada y el estudio Histopatológico lo realizó la Dra. D´ADDARIO en la morgue.-
A su turno la Dra. Adriana D´Addario, Médica Patóloga y legista, Jefa de Laboratorio Histopatología de la Morgue Judicial  declaró en la audiencia que para realizar la pericia se contó con los preparados y tacos histopatológicos; con un breve resumen del expediente, y para hacer los análisis debió realizar nuevos cortes  y coloración, señaló se los remitieron bien, con rótulos, al igual que los tacos y que para la fijación de los órganos se debe utilizar formol al 10% y que el material sometido a analisis se encontraba debidamente conservado, si bien el Defensor Dr. Victor B , cuestionó las medidas  seguridad con la que fueron conservadas y entregadas las muestras, nada hace suponer que se traten de muestras distintas a las que extrajo el médico forense Dr. Samudio al momento de realizar la autopsia. Explico que el diagnóstico era Bronconeumonía, por la presencia de edemas y la presencia de émbolos sépticos le informaban la misma era bacteriológica. Interrogada por las diferencias que existían con el informe anatomopatológico de la Dra. Rosa Rodríguez (fs. 112), señaló que ella no observó hiperplasia (reproducción de fibra muscular en el pulmón) y que la hepatización roja, que se aprecia macroscopicamente, es propia de las infecciones bacterianas, por lo que le parecía contradictorio ese informe; que la hemorragia interalveolar es una expresión morfológica del distres respiratorio y el cuadro clínico concluye en una alteración en la membrana capilar, pero el en el cuadro infeccioso hay expresión morfológica de shock séptico; si bien no se pudo determinar por histología de qué germen se trataba, se expresó a través de hemorragias miocárdicas y en el pulmón, que hubo un cuadro de bronconeumonía que se fue desarrollando y terminó en shock séptico (como cuadro infeccioso). Señaló además que la infección pudo mutar de viral a bacteriana, y en este aspecto la duda juega a favor de la imputada. Relató luego que la Bronconeumonía implica un compromiso de los bronquios y de los alvéolos, con compromiso de bronquios y del parénquima, y que al hacer el estudio histológico se encontró una patología pulmonar severa, que se asocia al daño alveolar con el cuadro, por ello se asoció el daño alveolar con el cuadro infeccioso bronconeumónico, edema y hemorragia todo en conjunto, que es muy difícil escindir una cosa de la otra, porque los mecanismos fisiopatológicos hacen que lleven a todo eso, pero lo cierto es que se trata de una patología que al momento del diagnóstico es una patología pulmonar, de origen bacteriano, no viral, a ese momento y que hizo un shock séptico como evento final y de ello dan muestra las membranas hialinas y los émbolos sépticos, elementos que le hacen pensar en un shock séptico. Así también se dejó constancia de una ligera hipertrofia de las fibras miocárdicas (las que podrían ser provenientes de haber participado de la caminata días antes), agregó en relación al daño alveolar, desde el punto de vista morfológico, se genera cuando hay una alteración de la unidad membrana alveolar y capilar, ante una constelación de causas, se produce una alteración o desequilibrio de esa membrana que se manifiestan en el paciente con una serie de cuadros; que el distres respiratorio se generó a punto de partida de un cuadro pulmorar, que solo por si mismo no existe, sino que es una consecuencia de otra causa. En relación a la conducta médica para la atención de la paciente, señaló que teniendo palpitaciones, disnea, un resultado de analisis de laboratorio alterado, correspondía hacer una placa radiografica y esto habría dado como resultado un pulmon comprometido; y si se la hubiera internado habría existido una posibilidad de sobrevida.-
Coincidentemente, el Dr. Carlos Felipe Bruno, Medico especialista en terapia intensiva y emergenciología declaró que en la UTI (unidad de terapia intensiva) se describió el cuadro clínico por primera vez, y que clínica, laboratorio y rayos x corresponden a la tríada para determinar la infección pulmonar; que no era posible "no percibir" el cuadro, porque no puede evolucionar de ese modo en 4 o 5 horas, y además había datos en los estudios de laboratorio del día 27 de Diciembre, que debían alertar a la Dra. B , tales como neutrofilia de 79% (lo que muestra que la infección  bacteriana); la concentración de plaquetas valor total de 150.000 mm3, cerca del límite inferior era otro indicador de infección; y en el examen de orina no se observan elementos organizados que hagan sospechar la existencia de infección urinaria. Así, el laboratorio era la pauta de alarma para la profesional, para hacer la placa y profundizar el laboratorio, habiéndose descartado la infección urinaria había que analizar si había infección pulmonar con la placa. Señaló además con mucha claridad que de la historia clínica hay una certeza, que a las 14:30 horas en UTI tenemos una paciente muy comprometida y muy deteriorada, que aparentemente no era tal a las 8 de la mañana, cuando fue reenviada a su domicilio en nueva consulta  que cumplió la paciente aportando el laboratorio que era patológico; agregó que las infecciones bacteriales son mucho mas agresivas que las virales, porque el daño que provocan sobre el tejido es doble, uno por la acción directa del germen y en segunda instancia por la liberación de sustancias que eliminan endotoxínas. En cuanto a la consulta de Mabel O  con la Dra. G B realizada en horas de la mañana del día 28 de Diciembre de 2.000, consideró que el alprazolam era una dosis  baja que pudo haber agravado el cuadro (pero dado dada la falta de certeza en ese sentido, tal consideración no debe ser tenida en cuenta), las vitaminas no le hicieron bien ni mal; pero la auscultación no podía ser normal a la mañana con lo que se ve en la radiografía a lo que se debía agregar que la uremia y la anemia son elementos que van asociados con la sepsis y la alteración pre renal. Interrogado por el Defensor Dr. Victor B , respondió que la sepsis, antiguamente denominada septisemia, es un proceso donde la infección de un determinado órgano, a través de la liberación de endotoxinas, provoca la alteración en estos parámetros específicamente y que al tratar a la paciente en UTI se realizaron siete diagnósticos presuntivos, porque al diagnostico de certeza se llega después de estudios biópsicos, o rescate de gérmenes, que en este caso nunca llegó la bacteriología.
El Dr. Roberto Samudio, fue el médico forense que tuvo a su cargo la realización de la autopsia, y en la audiencia explicó que al momento de elaborar el informe, por un error material de tipeo, escribió que se utilizó formol al 40%, pero que en realidad se había utilizado la solución al 10%, porque la solución ya esta preparada a ese porcentaje, y el error de tipeo se debió a que terminó de realizar la autopsia a las 05 horas y debía entregarla esa mañana porque comenzaba la feria judicial; en cuanto a la causa del deceso señaló que no se trató de una muerte violenta y para determinar la causa clínica de la muerte se debía contar con estudios complementarios de los órganos extraídos, en el caso se tomó como muestra mas representativa el lóbulo medio del pulmón derecho; y que había una neuropatía aguda difusa y bilateral, que comprometía los cinco lóbulos; que la presencia de 18.200 leucocitos indica que hay un proceso infeccioso pero no estaba en condiciones de afirmar si tenía origen viral o bacteriano, y le llamó la atención la dilatación que tenían los vasos subaracnoideos del hemisferio derecho  del cerebro y que en diez años de médico forense fue la primera vez que vio un pulmón con semejante compromiso.
En el mismo sentido declaró el Dr. Rómulo Lacasa, quien asistió al Dr. Samudio cuando éste realizó la autopsia, relatando en la audiencia  que el 28 de Diciembre de 2.000, lo llamó por teléfono el Dr. Samudio para mostrarle el aspecto macroscópico de los órganos del aparato respiratorio, pudiendo observar que el pulmón estaba rojo oscuro y presentaba consistencia duro elástica y que esa coloración indicaba una hepatización roja del pulmón, ligada a un cuadro inflamatorio producto de infección, agregó que los dos parénquimas estaban comprometidos, que para realizar el corte se seleccionó la parte mas comprometida,  en el caso fue el lóbulo medio. Indicó además que la sepsia estaba en las vías respiratorias por la característica del pulmón y que la infección pudo iniciarse viralmente o bacteriológicamente.-
A su turno la Dra. Rosa Isabel Rodríguez de Sosa, médica anátomo-patóloga, que realizó el informe obrante a fs.112, declaró que recibió los frascos solos y solicitó el protocolo de autopsia y allí se indicaba que se utilizó formol al 40% para fijar los órganos, lo que no se ajustaba a las reglas de conservación y ella estimaba que eso habría producido alteración de los tejidos, informó también que el Servicio de Anatomía Patológica se trasladó físicamente en el Año 2004 al Hospital de Alta Complejidad y luego en el Año 2005 se trasladaron al Hospital de la Madre y el Niño, donde se encuentra en la actualidad y que las muestras no podrían pertenecer a otra persona porque poseían su número de ingreso. Señaló también que no podía determinar si la bronconeumonía es viral o bacteriológica.
El Dr. Ramón Maidana, Jefe del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital de la Madre y el Niño, declaró que intervino en la entrega de los ocho tacos de parafina y de seis preparados histológicos, dando cumplimiento al oficio de fs.611.
La Dra. Mabel Nannini, Especialista en enfermedades infecciosas, declaró en la audiencia que el día 28 de Diciembre de 2000, estaba trabajando en la Clínica Del Angelo y la llamó el Dr. Araujo para que viera a Mabel O  en terapia a las 16.30 horas, quien estaba internada con asistencia respiratoria; y luego observara la placa  y ser informada de los síntomas que presentaba la paciente, presumió que se trataba de un proceso infeccioso y dispuso el suministro de terapia antibiótica. Exhibido el laboratorio el 27 de Diciembre, señaló que surgía de allí una signología de cosas alteradas y lo recomendable en esos casos es hacer una plata del tórax  y luego se aplican tratamientos empíricos. 
El Dr. Lorenzo Lezcano, quien intervino como perito en la elaboración de los informes obrantes a fs. 278/279, 302/303, 329/330, 355/356, 357, 377, 399 y 555. Consideró que la Dra. B había actuado adecuadamente, que recién en el segundo laboratorio se indica la presencia de infección, por ello la mañana del 28 no pudo llegar a un diagnóstico de certeza, creyendo que se trataba de stress y malestar gástrico. En cuanto a la causa del deceso, indicó que falleció de asepsia (infección), una infección que atacó varios órganos. Agregó que la placa no tenía valor científico y que en las fotografías no se veía hepatización, luego de reiteradas preguntas acerca de que camino habría tomado de ser el quien asistiera a la paciente en la mañana del día 28, respondió que le habría solicitado una placa, un electrocardiograma y un nuevo análisis de laboratorio; finalmente señaló que el tiempo de internación fue muy poco para mejorar la situación de la paciente; sin embargo, las marcadas imprecisiones cotejadas con las demás declaraciones de los médicos que de alguna u otra forma intervinieron, descalifican este testimonio. 
El Dr. Roberto Aquino, quien se desempeñó como médico de terapia intensiva en la Clínica Del Angelo el día 28 de Diciembre de 2000, declaró que la Dra. B le solicitó que evaluara a Mabel O , quien estaba internada en Sala por falta de aire, y al examinarla la auscultó y escuchó ruídos de líquido (rales subcrepitantes), verificando que estaba taquipnédica y taquicárdica, por ello se decidió su ingreso urgente a terapia intensiva. Relató que interpretó que la paciente tenía un estado infeccioso, por ello al pasar a UTI se le hicieron todos los estudios, extracción de placa y laboratorio; y con el Dr. Mario Araujo le hicieron la interconsulta con la Dra. Nannini (Infectóloga), quien les dijo que podía ser una Neumopatía, ya que la placa mostraba la presencia de líquido en estado crítico, que informa la dificultad para respirar; que al colocarle el respirador advirtieron (con el Dr. Araujo), que el líquido era sangre; que se hizo un estudio de gasometría, pero igual la presión disminuía y había fallas respiratorias y circulatorias, lo que era compatible con fallo renal y que el deceso se dio por sepsis con punto de partida presunto en aparato respiratorio. Al examinar el laboratorio del día 27 de diciembre, señaló que con esos valores lo que corresponde es la internación para observación; e interrogado señaló que ese día no había inconvenientes para internación, había camas en UTI y cree que no se habrían modificado las chances de vida si era medicada mas temprano. El Dr. Mario Araujo quien también actuó como médico de terapia intensiva el 28 de diciembre en la Clínica Del Angelo. Declaró en la audiencia que a Mabel O  inicialmente se la internó en sala, luego la revisó el Dr. Aquino, quien determinó que tenía frecuencias cardíacas y respiratoria alta, por lo que se la trasladó a UTI, ya que era un cuadro de cuidado. Que realizaron una punción arterial y como la sangre era oscura tomaron otra muestra y le pusieron saturómetro para determinar la saturación de oxígeno, que lo normal es 97% y ella tenía 67%, y a partir de este dato se orientaron a un cuadro respiratorio, entonces solicitaron la placa de tórax a las 14:00 horas y vieron que tenía infiltrado en los cuatro cuadrantes; entonces le avisó a la madre que el cuadro era grave, buscando un consentimiento informado porque la paciente era menor de edad y con la autorización le colocaron el respirador y luego de intubarla observaron que salía sangre por el tubo; había hemóptisis (pérdida de sangre en un abseso de tos) y era la primera vez que veía algo así y no podían superar la oxigenación del 85%; no había duda que era sangre proveniente del pulmón; y como no había posibilidades de sobrevida llamó a los padres para que vieran el cuadro. Relató además que el cuadro podía provenir de una infección virósica o bacteriana, que tomaron una muestra del aspirado traqueal para hacer un cultivo, pero no supo el resultado y a las 17:45 horas hizo el primer paro y lograron reanimarla, falleciendo finalmente a las 18:00 horas. Agregó que no observó un cuadro de bronconeumonía y pensó que fue una hemorragia alveolar difusa y cree que el cuadro era irreversible. 
La Sra. Ignacia Mabel Ferreyra, madre de Mabel O  declaró también con perceptible sinceridad que cuando acompañó a su hija en las tres ocasiones que concurrieron a la Clínica Del Angelo, y que luego de la consulta del día 24 de Diciembre en la que se ordenaron los estudios de laboratorio, su hija  el día 25 de Diciembre fue de caminata hasta el Divino Niño y esa noche ella estuvo reunida con sus amigas en la vereda de su domicilio; que el día 26 concurrieron al Laboratorio Motter y no se pudo hacer los análisis porque debía tener doce horas de ayuno; el día 27 hicieron los análisis que estarían para ser retirados a las 19:00 horas y el día 28 de Diciembre a las 6 de la mañana, su hija Ramona -que compartía la habitación con Mabel- le dijo que ésta no podía toser, entonces ella y su hija fueron a la Clínica Del Angelo a ver al Dr. Fagiano, mientras su marido fue a retirar los estudios al Laboratorio Motter. En la Clínica se encontraron con la Dra. G B , quien había atendido a su otra hija en el parto y quien le preguntó qué estaban haciendo, respondiendo la Sra. Ferreyra que venían a ver a Fagiano, pero como éste no llegaba quedaron charlando en el consultorio, explicándole que a Mabel le dolía mucho el pecho, entonces le tocó la zona y llegó su esposo con los estudios que fueron revisados por la médica quien le dijo que tenía una pequeña anemia, que se solucionaría con vitaminas que le dio ella, le dio una pastilla que le puso debajo de la lengua y luego le señaló que Mabel estaba volando de nervios, preguntando a que se debía y recordaron que le habían quedado pendiente algunas materias del colegio en el turno de Diciembre, señaló específicamente que la médica no le controló la presión, ni la auscultó, ni le tomó la temperatura, sino que se limitó a revisar los análisis y le dijo que era una "falsa alarma" para hacer los estudios. Luego regresaron a su domicilio, donde Mabel comió unas cucharadas de arroz con queso y tomó los medicamentos prescriptos esa mañana, y a las 11:00 u 11:30 horas otra de sus hijas la llamó y vio que Mabel tenía morados los labios, los ojos y las uñas, entonces su marido se comunicó con la Dra. B informándole que Mabel había empeorado respondiéndole esta que debían esperar a que la pastilla haga efecto, pero ante la insistencia del padre, les dijo que la llevaran; una vez en la clínica, la internaron en sala y luego le hicieron un electrocardiograma y decidieron pasarla a Terapia Intensiva porque su corazón estaba llegando a los 150 latidos por minutos, a las 13:00 horas aproximadamente, a las 14:00 horas la llamaron para que la desvista porque tenían que hacerle mas estudios, posteriormente a las 16:00 horas la médica le dijo que se retiraba para darse una ducha, comer algo y regresar luego, y ante el reclamo de la Sra. Ferreyra de que se estaba retirando para "lavarse las manos",  la Dra. B regresó y le dijo que había conversado con la socia gerente y que tenía un enfermero y una ambulancia si la querían llevar a otro lado porque no tenían confianza. Luego salió un médico de Terapia y le dijo que Mabel había tenido un paro pero la sacaron, y mas tarde le avisaron a su esposo que había fallecido. Finalmente señaló que luego salió el Dr. Montoya (dueño de la Clínica) y le dijo mostrándole una placa "¿cómo querían que su hija viva, si entró con un cuarto de pulmón funcionando?" y que nadie sabía que poner en el certificado de defunción y su esposo le dijo que iba a hacer una denuncia.-
En forma concordante declaró el Sr. Hilario Antonio O  en cuanto a la atención del día 24 por parte del Dr. Fagiano, y las actividades de Mabel durante los días 25, 26 y 27 de Diciembre; ratificó que su hija Ramona fue quien les alertó sobre la dificultad que tenía Mabel a las 6:00 de la mañana, y mientras su esposa y la menor fueron a la Clínica, el retiró los análisis a las 7:30 y a las 8:00 de la mañana le entregó a la Dra. B , quien le dijo que su hija tenía un poco de anemia y lo llamó a un costado y le manifestó que su hija es muy mimada y estaba nerviosa, preguntándole si se había peleado con el novio, luego se retiraron  y en su casa su hija tomó un te con galletitas y a las 11:30 tomó el Alplax y luego a las 12:00 horas Ramona le dijo que la veía mal a su hermana porque tenía los labios morados, entonces llamó por teléfono a la médica para avisarle que Mabel estaba peor con el medicamento que ella le recetó, respondiéndole que la lleven urgente a la clínica. Que llegaron a las 13:00 horas y la internaron en sala donde le practicaron un electrocardiograma, mientras el médico movía la cabeza, también coincidió en el resto del relato hasta la intervención del Dr. Montoya con la placa radiográfica en la mano.-
La Sra. Celina Rodríguez, al prestar declaración en la audiencia de debate, explicó que es Directora Administradora de la Clínica Del Angelo, además de socia, y que se enteró del diagnóstico sobre la muerte por una publicación en el Diario donde se mandó la nota para esclarecer a la opinión pública y no estaba al tanto de los pormenores del hecho, sino que explicó cual era el funcionamiento interno de la Clínica, indicando que los consultorios externos son abiertos, esto significa que se les presta a los médicos y la clínica pone la hotelería. Agregó que la Clínica solo factura cuando el paciente es internado y es responsable de los equipamientos e insumos o se atiende por guardia; que la Dra. B hacía guardias al igual que los Dres. Fagiano, Aquino y Savloff, las que si son pagadas por la clínica, pero en el consultorio externo, cada médico trae sus cosas. Se esforzó por señalar que el día 28 de Diciembre de 2.000 estaban de guardia los Dres. Aquino, Araujo y Fagiano, y creía que en la guardia que comprendía el día 27 a las 20:00 horas hasta el día 28 a las 8:00 horas, la médica de Guardia era la Dra. G B .-
Las testigos Elizabeth Caballero y Gladys Otazú, declararon en forma coincidente que conocían a Mabel O  por ser vecinas y participaron con ella el día 25 de Diciembre de la procesión del Divino Niño que se extendió por aproximadamente cuarenta cuadras, luego se explayaron sobre las características personales de la joven, indicando que se trataba de una hija muy compañera, que colaboraba en la casa y era catequista.-
Los testigos Angel Mareco, Paula Fleitas y Bernarda Benítez, relataron en la audiencia sobre el conocimiento que tenían de que Mabel había concurrido a la  Clínica Del Angelo, situación que esta fuera de discusión en razón de las pruebas ya merituadas y también refirieron a las excelentes condiciones personales de la joven fallecida.-
Del mismo modo se expresó la testigo Carmen Villasantiz, vecina de la familia O  quien al enterarse de que la menor estaba internada concurrió a la Clínica a las 14:30 horas aproximadamente y los acompañó hasta que recibieron la noticia del deceso. Agregó que Mabel iba al Colegio Scalabrini Ortíz y que al año siguiente debía terminar el secundario, y le constaba que era catequista, que practicaba voley y era una joven colaboradora, describió finalmente que desde ese día los ve sufrir a los padres por esa pérdida.-
Finalmente prestaron declaración testimonial el Dr. Ramón Albornóz, Secretario General del IASEP y la Sra. Dora Carracela, Gerente de Prestaciones del IASEP explicaron el modo de trabajo del Instituto en lo que hace a las prestaciones y cobertura de los afiliados; señalaron que se trata de un sistema abierto en el que el afiliado tiene la libre opción de elegir cualquier profesional o clínica que trabaje con el IASEP, para ello se suscriben convenios con las tres entidades nucleadoras de la actividad, ellas son Federación Médica de Formosa (FEMEFOR), Asociación de Clinicas y Sanatorios (ACLISA) y la Asociación de Prestadores de la Salud (APS), y que el IASEP, solo tiene médicos en relación de dependencia que se encargan de las auditorías, no correspondiéndole el control sobre la calidad de los trabajos de los médicos.-
Completan el cuadro probatorio el acta de autopsia de fs. 2, certificado de defunción de fs. 4, la fotocopia certificada de fs. 53, la copia certificada del libro de guardia de la Clínica Del Angelo de fs. 66, la copia certificada de la historia clínica de Mabel O  de fs. 72 y las pericias; a) Médica del Dr. Lorenzo lezcano de fs. 278/279; 302/303; 3299/330, 357, 555; b) el protocolo de autopsia de fs. 8/15, c) la Pericia anatomopatológica de la Dra. Rosa Rodriguez de fs. 111/112 d) Pericia Histopatológica de los Dres Ghirardi, D´Addario y Bruno de fs. 638/657. ASI VOTO.-
A LA MISMA CUESTION, la Juez NICORA BURYAILE, dijo:
Adhiero a las conclusiones formuladas por el Magistrado del primer voto, en cuanto a la participación que le cupo a la enjuiciada G E B  B en el hecho investigado. ASI VOTO.
A LA MISMA CUESTION, la Juez ALVARENGA, dijo:
Coincido plenamente con el desarrollo de los hechos tenidos por probados por el Magistrado del primer voto, las pruebas que acreditan tales circunstancias, la valoración enunciada y su derivación, y a fin de evitar innecesarias repeticiones, me remito a ellas por ajustarse sus términos a lo previamente deliberado por el Cuerpo.  ASI VOTO.
A LA TERCERA CUESTION PLANTEADA, el Juez ROJAS, dijo:
Al momento de recibir los alegatos, en lo que hace a la responsabilidad penal el Querellante Particular peticionó se condene a G E B B , como autora de penalmente responsable del delito de HOMICIDIO CULPOSO, a la pena de CINCO (5) AÑOS DE PRISION y DIEZ (10) AÑOS DE INHABILITACION ESPECIAL.
A su turno, la Fiscal de Cámara, también entendió acreditada la responsabilidad de la acusada como autora penalmente responsable del delito de HOMICIDIO CULPOSO, y merituando las constancias de la causa y peticionó la imposición de la pena de DOS (2) AÑOS DE PRISION e INHABILITACION ESPECIAL POR SEIS (6) AÑOS, para desempeñarse como Médica Generalista.-
El Defensor a su turno planteó la existencia de dudas en diversas etapas y probanzas, justificando la aplicación del instituto "IN DUBIO PRO REO", finalmente también mediante la merituación de los diversos testigos profesionales, concluyó en que no se podía llegar a la evitabilidad del resultado y en consecuencia no había responsabilidad reprochable.- 
Entiendo que la conducta de la Dra. B , de limitarse a interrogar a Mabel O , y palpar la zona del pecho, sin auscultarla, y interpretar ligeramente el análisis de laboratorio, omitiendo la realización de placas radiográficas y nuevos estudios que permitieran determinar adecuada y temporariamente el cuadro que presentaba la joven y prescripción de un equivocado tratamiento, (medicación incorrecta, tratamiento ambulatorio, etc.) que tuvo como consecuencia  el desenlace fatal constituye la mala praxis contemplada en el art. 84 del Código Penal, toda vez que esa conducta omisiva fue violatoria del deber de cuidado, y ésta "se revela al no adoptar todas las medidas adecuadas a su alcance para determinar la causa de la presencia del enfermo en demanda de ayuda, intentando frenar el curso causal no provocado, que se encuentra en vías de evolución, frente a su potencial capacidad de evitación del resultado o por lo menos, disminución de las posibilidades de que éste se produzca" CNCCorr., Sala VI, 9-5-91 "F., J.F." c. 21.070 - Voto del Dr. Elbert. Igualmente no existe a su respecto causa alguna de justificación o atenuación de responsabilidad.  A fin de determinar el quantum punitivo debe tenerse a favor de la acusada, su falta de antecedentes condenatorios; sin embargo justifica elevar la sanción penal, la naturaleza de la acción, y la extensión del año causado toda vez que se trata de una actividad especial el ejercicio de la medicina, que la joven contaba con solo 18 años de edad y el dolor que causó tal situación en los familiares de Mabel O , entiendo justa la imposición de la pena de DOS (2) AÑOS DE PRISION EN SUSPENSO, y estando contenida en la norma la inhabilitación especial en la profesión, debemos tener también en cuenta que la actividad desarrollada por la acusada tiene naturaleza alimentaria, por lo que entiendo justo aplicar el monto mínimo, esto es,  la  INHABILITACION  ESPECIAL POR CINCO (5) AÑOS PARA DESEMPEÑARSE COMO MEDICA, toda vez que la petición de la Fiscal de Cámara de limitarla a la rama de Medicina generalista, importa fraccionar la profesión de Médica, situación que no se ajustaría a derecho, e imponer como reglas de conducta la obligación de fijar domicilio y someterse al cuidado del patronato de liberados y excarcelados, y costas conforme lo establecido por los arts. 26, 27 bis inc. 1, 29  inc. 3° 40, 41 y 84, todos del Código Penal.- ASI VOTO.-
  A LA MISMA CUESTION, la  Juez NICORA BURYAILE, dijo:
Me adhiero a la calificación legal asignada a los hechos probados en la cuestión anterior y comparto el monto punitivo propuesto. ASI VOTO.
A LA MISMA CUESTION, la Juez ALVARENGA, dijo:
Comparto y adhiero a la calificación legal y monto punitivo adelantado por el primer votante, tornándose irrelevante pronunciarse en tal sentido.  ASI VOTO. 
A LA CUARTA CUESTION, el juez ROJAS, dijo:
Que a fs. 733/743 se presentan los Sres.Ignacia Mabel Ferreyra e Hilario Antonio O , progenitores de la víctima de autos, promoviendo demanda por daños y perjuicios contra G E B B , Clínica Del Angelo y la Obra Social IASEP (Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia), reclamando en concepto de Pérdida de Chance la suma de $250.000 (PESOS DOSCIENTOS CINCUENTA MIL) y en concepto de Daño Moral la suma de $ 800.000 (PESOS OCHOCIENTOS MIL) y peticionaban se intime a los demandados a expresar si tienen contratados seguros de responsabilidad civil por mala praxis médica, fundan su pretensión en que se omitió adoptar los recaudos que la ciencia médica pone a su alcance, no realizando un diagnóstico correcto que le permitiera ordenar la internación que el grave cuadro imponía; en relación a la Clínica del Angelo su responsabilidad se basaba en haber incurrido los galenos que se encontraban de guardia en graves negligencias que produjeron el desenlace fatal, y la del IASEP, porque a su entender constituía un sistema cerrado, al imponer a sus afiliados las clínicas y sanatorios que atenderán a los afiliados, con lo cual no se pueden elegir otros médicos mas allá de los contratados.-
A fs. 888/899, la Fiscalía de Estado de la Provincia se presenta a través de la Dra. Lorena Cappello, con el Patrocinio Letrado de la Dra. Stella Zabala de Copes, en representación del Estado Provincial - Ministerio de Desarrollo Humano - IASEP, planteando Excepciones de Falta de Legitimación Pasiva, Prescripción, Contesta Demanda y opone Defensa de Falta de Acción; fundando sus pretensiones en que por Ley Orgánica del IASEP - D.L. 027/74 - dicho ente esta llamado a sufragar total o parcialmente los gastos que demande el cuidado de la salud de sus afiliados y familiares a cargo (art. 11), sea en forma directa o a través del sistema de reintegro de gastos, agregando la obra social actua dentro del sistema "abierto", en el que el afiliado tiene plena libertad para elegir el medico tratante al igual que la clínica a la que desea concurrir.-
A fs. 906/911, la Clínica Del Angelo S.R.L. se presenta a través de los Dres. Alfredo Aquino y Sebastian Aquino, contestando demanda y pidiendo la citación en garantía de la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, por ser contratantes de la Póliza nº 53412, sin perjuicio de ello solicitan el rechazo de la demanda, en razón de que los médicos que atienden por consultorio externo no tienen vinculación alguna con la Clínica, quien se limita a ofrecer infraestructura y servicios hospitalarios (personal de enfermería, mucamas, etc.).-
A fs. 922/932 se presenta la Dra. G E B  B con el Patrocinio Letrado del Dr. José Ignacio Riveros, contestando la demanda y pidiendo la citación en garantía de la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, por ser contratantes de la Póliza nº 46448, sin perjuicio de ello solicitan el rechazo de la demanda, en razón de que su actuación fue correcta médicamente.-
A fs. 993/998 se presenta la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, representada por el Dr. Alfredo Aquino con el Patrocinio Letrado del Dr. Sebastian Aquino, en representación de la Clínica Del Angelo, solicitando el rechazo de la demanda en base a los mismos argumentos esgrimidos a fs. 906/911.-
A fs. 1.007/1.012 se presenta la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, representada por el Dr. Alfredo Aquino con el Patrocinio Letrado del Dr. Sebastian Aquino, en representación de la Dra. G E B B , solicitando el rechazo de la demanda en base a los mismos argumentos esgrimidos a fs. 906/911.-
Al momento de recibirse los alegatos referidos a la pretensión resarcitoria, las conclusiones fueron las siguientes.
El Actor Civil entendió acreditada la responsabilidad de la Dra. B como consecuencia de su obrar negligente, al igual que la de la Clínica Del Angelo S.R.L., por el hecho del dependiente, toda vez que la atención en horas de la mañana del día 28 de Diciembre de 2.000 fue por guardia, igualmente peticionó que se condene a la Compañía de Seguros Sancor en razón de su obligación contractual respecto de los dos primeros. Al concretar la petición reclamó en concepto de Chance la suma de PESOS DOSCIENTOS CINCUENTA MIL ($ 250.000,00) para ambos padres y en concepto de DAÑO MORAL se fije el monto de conformidad al art. 165 del C.P.C.C..-
La Defensa de la Dra. B señaló por su parte que al no existir daño atribuible, porque no podía llegarse a la evitabilidad no hay daño indemnizable.-
Los representantes de la Clínica del Angelo y de Sanco Cooperativa de Seguros Limitada alegaron que no se acreditaron los requisitos de atribución de responsabilidad ni el daño, y que en materia civil el damnificado indirecto es el que debe probar el presupuesto de responsabilidad, y que subsidiariamente habría responsabilidad compartida o concurrente, en razón de la Dra. B y no así respecto de la Clínica Del Angelo.
Finalmente el representante de la Fiscalía de Estado de la Provincia ratificó los términos de la contestación de la demanda, agregó que el IASEP no tiene relación de dependencia con la clínica, ni con la acusada, y fundamentalmente señaló que se trata de un sistema de cobertura abierto, por lo que correspondía el rechazo de la demanda.-
De este modo ha quedado trabada la Litis en lo que refiere a la Acción Civil; corresponde en primer lugar analizar la Excepción de Falta de Legitimación Pasiva opuesta por la Fiscalía de Estado y en tal cometido debo señalar que según surge del informe de fs. 884/887 la cantidad de prestadores como Clínicas y Sanatorios, esto es, treinta, sin que tal enumeración sea comprensiva de los médicos que atienden en consultorio particular.-
  Siguiendo el trabajo de Enrique Müller "Responsabilidad Civil de las Obras Sociales", publicado en la revista de Derecho de Daños - Año 2.003 - 3, Pag. 365/384 - Ed. Rubinzal Culzoni., quien describe que, Mosset Iturraspe y Lorenzetti han definido a las obras sociales como "organizaciones de seguridad social financiadas mediante el aporte y las contribución obligatorios de trabajadores y empleadores -respectivamente-, sujetas a contralor estatal e integradas al Sistema Nacional del Seguro de Salud, cuyos fines son la prestación y el servicio de salud y sociales a los beneficiarios, los que tienen la opción de elegir afiliarse a la entidad que le ha de prestar esos servicios.
Por otra parte se ha dicho que las obras sociales son "aquellos entes de la seguridad social a cuyo cargo se encuentra la administración de las prestaciones, prioritariamente médico- asistenciales, para la cobertura de las contingencias vinculadas a la salud, y a las que pueden adicionar otras prestaciones de carácter social (subsidios, provisión de viviendas, turismo vacacional, etc.)".
             En la doctrina se destacan dos teorías de clara oposición. La primera de ellas podría denominarse como la "tesis del contrato forzoso" y es la sostenida por el sector mayoritario de la doctrina y la jurisprudencia. Trigo Represas y, en el mismo sentido, Ghersi manifiesta que a pesar de que en el caso de las obras sociales el afiliado no tenga la libertad para decidir si contrata o no, estaríamos ante un contrato forzoso, de los que están expresamente permitidos en virtud del art. 1324 del Código Civil, "…tanto mas que si lo que está en juego es la salud e integridad física de las personas".
  Los defensores de esta teoría han dicho que los beneficiarios se constituyen en acreedores de prestaciones médico-asistenciales que debe satisfacer la obra social por sí o a través de intermediarios.
             De la misma manera, como en un contrato de Derecho Privado, se caracteriza la relación que vincula a las obras sociales con las clínicas médicas. Se trataría de un contrato con una estipulación a favor de terceros, regulado en el art. 504 del Código Civil.
Sin embargo estos argumentos no lograron convencer a todos los autores y así fue que desarrollaron la "tésis de la seguridad social".
Amparados en la letra de la ley 23.660 que declara que las obras sociales son agentes naturales del seguro social, que esta previsto en la Constitución Nacional, niegan la pretendida relación contractual.
Refutan la anterior argumentación y aclaran que no es solo por la falta de libertad para contratar que no se podría encuadrar la relación descripta en un instituto de Derecho Privado, sino porque lo que caracteriza a un contrato es la correlación de las prestaciones, y en el caso de las obras sociales todos los afiliados aportan en igualdad de condiciones y  cada uno de ellos recibe en la medida de sus necesidades. Hay un reparto de las cargas, el dinero recaudado en calidad de aportes se destinará a cubrir las faltas que se generen entre los beneficiarios.
En este sentido señala Lorenzetti que "la existencia de derechos y deberes, aunque pueda asemejarse a un contrato, no debe confundirnos; el vinculo jurídico entre una obra social y sus afiliados y beneficiarios no tiene su fuente en un acuerdo voluntario sino en la ley, que establece una relación de Derecho Público.
También la Corte Suprema de Justicia ha dicho que en actividad de las obras sociales ha de verse una proyección de los principios de la seguridad social.
Para sustentar esta teoría creemos necesario mencionar el hecho de que la ley 23.660 exige a las obras el otorgamiento de beneficios aun en la empresa empleadora, encargada de realzar los aportes, no lo hiciera. Si la relación fuera contractual, por imperio del art. 1.201, el beneficiario no podría demandar el cumplimiento de las obras sociales.
"La relación jurídica que vincula a las obras sociales y sus afiliados no deriva de un contrato celebrado entre ambos, sino de la ley, que organiza una relación de Derecho Público, desde que el art. 2º de la ley 22.269 establece en forma imperativa tanto aunque tanto sus obligaciones, como la de sus afiliados (arts. 9º y 12), o sea, que aunque las prestaciones sean recíprocas carecen de equivalencia económica, pues se originan no en principios de conmutación sino de solidaridad". 
Por otra parte, el sistema debe asegurar que la prestación sirva a los fines solicitados por el beneficiario, es decir, ser eficaz.
Es de vital importancia, para analizar correctamente el tema de la responsabilidad que les cabe a las obras sociales, hacer una clara diferenciación de los dos sistemas mediante los cuales pueden prestar servicios a sus socios. 
Esos sistemas son el "sistema cerrado" y el "sistema abierto". El primero de ellos consiste en que la obra social ofrece un  listado de los centros asistenciales a los que su afiliado puede recurrir en caso de ser necesario, y si acude a un centro o médico fuera de la mencionada lista de la obra social no responderá económicamente. Con los profesionales y establecimientos incluidos la obra social realiza un  acuerdo previo para que aquellos satisfagan la obligación que éstas tienen con sus afiliados.
En el sistema cerrado, la libertad de acción consagrada constitucionalmente es absorbida por las obras sociales, siendo ellas las que ponen en ejercicio ese derecho, por lo tanto no pueden desligarse de la responsabilidad por un ocasional daño que pudiese causar el personal médico escogido en el cumplimiento de las prestaciones asistenciales, y por el incumplimiento de los médicos actuantes respecto de los deberes inherentes al ejercicio de su profesión.
En el otro sistema existente, es decir en el "sistema abierto o de la libre elección", la obra social contrata con un colegio médico, y la prestación la realiza el profesional que el afiliado escoja. Resultaría imposible, o por lo menos harto dificultoso, realizar por parte del organizador un contralor o fiscalización efectiva del equipo médico asistencial elegido libremente por las partes.
No responde la organización por los actos dolosos o culposos del personal médico actuante; solo lo hace por el reintegro de lo abonado por el paciente en la medida de lo convenido.
Los entes de la obra social actuarían como cajas compensadoras, pagando un servicio elegido sin restricciones por el propio beneficiario.
Pese a haberse orientado la jurisprudencia en el sentido de responsabilizar a las obras sociales, "debido a que si bien el paciente puede optar entre varios profesionales médicos, la organización no le compete y no posee los elementos de control necesarios para conocer el nivel de los servicios ofrecidos", Bueres se inclina por la no imputación de responsabilidad a ellas.
  Alineados en tal corriente doctrinaria, no cabe otra solución que hacer lugar a la excepción de Falta de Legitimación Pasiva, toda vez que no se impuso a los demandantes, ni el nombre de la Clínica ni el Profesional que debía atenderlos, sino que estos tuvieron libertad  de elección, y dado que no existe motivo para alejarse del principio general de la derrota, corresponde imponer las costas, toda vez que desde el principio la parte supo cual era la mecánica de funcionamiento de la obra social.
En cuanto a la responsabilidad de los demandados, cabe señalar que respecto de la Dra. G E B , ha quedado acreditado que su obrar negligente fue el que impidió que la joven Mabel O  recibiera los tratamientos y cuidados que hubieran posibilitado la sobrevida; igualmente que al momento en que se atendió a la víctima, la Dra. B se encontraba a cargo de la Guardia de la Clínica Del Angelo, como se indicó al resolver la segunda cuestión; debiendo responder en los términos del art. 1.113, y en el caso de la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, su responsabilidad es contractual respecto los dos primeros.-
Sin embargo, teniendo en cuenta que Mabel O  fue atendida el día 24 de Diciembre de 2.006, y que se le indicó la realización de estudios de Laboratorio (de los que surgió prima facie la necesidad  de internar a la joven para realizar los estudios consecuentes, esto es, electrocardiograma , placa de Rayos X, nuevos estudios de laboratorio), y que la misma concurrió el Laboratorio Motter el día 26, donde no se pudo realizar los estudios porque no tenía el ayuno de doce horas, habiendo concurrido nuevamente el día 27, oportunidad en que se extrajeron las muestras, y se les informó que los resultados estarían a su disposición a las 19 horas, concurriendo recién el día 28 en horas de la mañana, lo que demuestra la incidencia de la conducta de la víctima en la demora en descubrir el cuadro que permitiera seguir los tratamientos adecuados para aliviar la dolencia que finalmente termino con su vida.-
La culpa de la víctima como causa ajena se encuentra normada en el art. 1111 del Código Civil: "El hecho que no cause daño a la persona que lo sufre, sino por una falta imputable a ella, no impone responsabilidad alguna".
Tal como sostiene Matilde Zavala de González, la problemática de la causalidad por las víctimas se plantea cuando alguien (o personas o cosas a su cargo) interviene materialmente en un suceso que daña a otro, pero esta intervención no es causal porque el menoscabo deriva del propio damnificado, quien habría obrado o se habría colocado en una situación apta para que sobreviniera el siniestro. 
El perjudicado es autor de su daño y debe soportarlo. A la inversa, no hay causalidad imputable a la víctima cuando interviene materialmente en el suceso que la lesiona, pero dicha participación no era idónea para generarle un daño, sino que deriva del hecho lesivamente adecuado de otra persona. En principio, no es la gravedad de la culpa de la víctima, sino la operatividad causal de su conducta, la que excluye o limita el deber indemnizatorio de terceros. Explica la autora que la culpa de la víctima por su daño, así sea factor inicial y necesario, no descarta el análisis causal posterior, para esclarecer si la causa que aquélla puso, tornaba objetivamente previsible el perjuicio final o bien otro menor o reducido, de manera que la cuota de agravación pueda imputarse a un diferente obrar. Debe determinarse sí, y en qué medida provocó ella la lesión, y no pierde el derecho a reclamar por la porción causal en que el daño no resultó de su propio hecho. (Matilde Zavala de González "Resarcimiento de daños" T 4, p. 280 y 281 Buenos Aires, Editorial Hammurabi). 
La culpa de la víctima como eximente de responsabilidad, juega tanto en el ámbito del incumplimiento de la obligación como en el ámbito extracontractual o de los actos ilícitos, sea objetivo o subjetivo el factor de atribución de responsabilidad. También esta eximente es aplicable a los damnificados indirectos, pues al alegarse la ruptura del nexo causal adecuado, no puede atribuirse el daño al demandado, por lo que éste no debe reparar. 
Asimismo, para que la culpa de la víctima libere totalmente al demandado debe reunir determinados requisitos: 1) Haber sido la causa adecuada y exclusiva del daño; 2) No ser imputable al demandado, en el sentido que la conducta de la víctima no debe estar determinada por aquél. Debe ser autónoma y no derivada de la conducta del otro; 3) Debe ser imputable a la víctima; 4) Debe ser acreditada en forma certera por quien la alegó; 5) Parte de la doctrina requiere la imprevisibilidad e inevitabilidad (conf. Kemelmajer de Carlucci, Aída y Parellada, Carlos, en Responsabilidad Civil, dirigido por Mosset Iturraspe, p. 160 y ss.). 
Se encuentra acreditado que de haberse detectado mas temprano el cuadro infeccioso habrían mejorado las posibilidades de sobrevida de la paciente, y entonces resulta evidente que de haber concurrido al menos el día anterior con el resultado de los análisis de laboratorio, distinto habría podido ser e resultado.- 
De todas maneras, debe destacarse también que ese obrar de la paciente no excluye totalmente la responsabilidad de los demandados por el daño producido. En este aspecto, cabe señalar también que, en la consulta con la Dra. B el día 28 en hors de la mañana la misma no  examinó adecuadamente a Mabel O . 
  Cuando se trata de una situación intermedia, como la de autos, la solución debe consistir en repartirse el daño entre ambas partes, de acuerdo con las circunstancias (conf. Orgaz, La culpa, pág. 233 y su nota "La culpa concurrente y sus efectos periódicos", en La Ley 52, pág. 72/73, núm. 2). 
  En la nota al art. 1111, Vélez cita a Aubry et Rau, quienes dicen: "cuando ha habido culpa (o responsabilidad objetiva, agregamos) de parte del autor de un hecho, y culpa de parte de aquél a quien este hecho ha causado perjuicio, la cuestión de saber si se hace lugar a la responsabilidad y fijar la parte de indemnización, debe quedar a criterio del juez." (Autores citados, T IV, pág. 754, núm. 446). 
  Conforme las consideraciones precedentes y especiales características del caso, considero de acuerdo a las circunstancias que la actora deberá soportar el daño en un 40% y los demandados en un 60%. Acreditada la relación causal y la imputación de responsabilidad resta solo analizar la cuantificación del reclamo indemnizatorio.
  Como en la presente causa se ha reclamado la pérdida de chances que significara la muerte de MABEL O  para sus padres,  corresponde  analizar la procedencia de tal rubro y  lo primero que es preciso resaltar es que no se ha construido por parte del reclamante un adecuado y eficiente andamiaje probatorio que nos conduzca a tener por adecuadamente justificada no solo la procedencia sino el monto de la indemnización que corresponde. No obstante lo dicho, aplicando el principio de adquisición probatoria trataremos de brindar las pautas que hemos tomado como orientadoras para determinar la viabilidad del rubro reclamado.
  Tenemos entonces por acreditado que el reclamante es dependiente del Estado provincial, ello nos brinda como dato relevante que de llegar el mismo a la vejez contará con el aval económico de su haber jubilatorio y su madre es ama de casa. En lo que se refiere a la victima tenemos por probado que al momento de su deceso cursaba en forma normal el cuarto año del Colegio Scalabrini Ortiz,  y contaba con 18 años de edad. También se ha manifestado que Mabel era uno de los cinco hijos de los actores civiles, lo cual reviste importancia como pauta interpretativa en orden a que el supuesto apoyo que como chance se reclama podría provenir también eventualmente de cualquiera de los demás hijos.
Hoy se encuentra consolidada la idea de la perdida de chance que implica el fallecimiento de un hijo incluso cuando el mismo ocurre durante la infancia, no solamente se especula con el daño que significaría una falta de apoyo económico sino que también se halla admitido que el apoyo que se indemniza alcanza a aquel de carácter psicológico o afectivo del cual se ve privado un padre ante la desaparición prematura de uno de sus hijos.
Dicho criterio ha sido sustentado en numerosos fallos de la CSJN, por ejemplo en el caso ¨Schauman de Scaiola´ R.C. y S. 2000-478, en igual sentido ´Peón, 17, 3,98 L.L. 1998 ' D 596, entre tantos otros, citados por Miguel A. Piedecasas en su artículo ´La pérdida de chances en la CSJN´, publicado en Rev. De derecho de Daños, 2008' I, pág. 173 y sgtes, ed. Rubinzal Culzoni.
Una de las tareas más arduas en función de las características del rubro que se analiza es la fijación jurisdiccional del daño, razón por la cual cuando el mismo no aparece como adecuadamente acreditado, como ocurre en la presente causa, incluso se ha llegado a rechazarlo. En nuestro caso, pese a todo, y a las falencias probatorias antes referidas, estimamos que por aplicación del art. 29 inc. 2do. del C.P. y art. 165 del C.P.C.C. cabe en uso de la atribución otorgada por tales dispositivos a los jueces, fijar una indemnización dentro de las pautas de orientación que precedentemente se mencionaran y en atención a que se determinó la responsabilidad concurrente, por culpa de la víctima, estimo procedente establecer una indemnización de $ 75.000 a cargo de los demandados.-
Que corresponde analizar la procedencia del daño moral peticionado. En tal sentido sabido es que dicho daño en el caso de responsabilidad extracontractual no requiere prueba alguna, más aún en situaciones extremas como la que nos toca juzgar donde se ve quebrantado el ciclo vital ordinario al producirse la muerte de un hijo en vida del padre. Esta situación genera un desgarro inconmensurable en el contexto de los sentimientos del progenitor habiendo sido la magnitud del dolor equiparado en algunos casos, a la pérdida de un órgano del propio cuerpo del damnificado.
Es indudable que ha existido un importante daño moral  solo con el fallecimiento de Mabel O , a lo que cabe sumar las circunstancias en que tal hecho se produjo, el estado de vulnerabilidad en la que se encontraba la victima que se entrega  tanto al galeno que la asiste como a la Clínica a la que concurre, sea en razón del nombre, trayectoria y reconocimiento social que ostentan, confiando literalmente su vida, como ocurrió en el caso, no puede haber duda alguna respecto a la existencia del daño, cuya responsabilidad recae no solo en las personas que le brindaron una inadecuada o deficiente asistencia, en el caso,  la traída a juicio, Dra. G E B B , sino también al Nosocomio en el que prestaba su servicio y en cuyo ámbito es que asistió a la victima y a la Compañía de Seguros, en este caso, bajo su doble rol de garante, de la Clínica y de la médica, quienes deben responder solidariamente por los daños y perjuicios ocasionados (art. 699 C.C.).
En lo que hace a la evaluación del monto a conceder por este rubro, aparece convenientes resaltar que  el mismo deberá guardar relación con las particularidades señaladas en el ítem precedente y teniendo en cuenta el dolor inconmensurable que implica  para los padres la pérdida de la vida de un hijo, inexplicable e inesperado, cuyo es el caso,  y no obstante a que  las deficiencias probatorias fueron graves y en materia de responsabilidad civil, incumbe la carga de la prueba a la parte que afirme la existencia del hecho controvertido o de un precepto jurídico que el juez o tribunal no tenga el deber de conocer, (art, 374 del C.P.C.C.)  y empece a que la parte Actora peticionó la aplicación de la teoría de la carga dinámica nuestro digesto ritual no la recepta y por lo tanto solo nos queda recurrir a lo preceptuado por el art.  165 del C.P.C.C., que establece "...La sentencia fijará el importe del crédito o de los perjuicios reclamados, siempre que su existencia esté legalmente comprobada, aunque no resultare justificado su monto.". En base a tales consideraciones llegamos a la conclusión que el monto indemnizatorio debe poseer entidad suficiente como para significar una adecuada valoración del daño generado por lo que el mismo se estima en la suma de $ 150.000  por daño moral.
Culminando con la presente cuestión  cabe consignar que los intereses respecto a las sumas otorgadas serán computados para el caso de pérdida de chance, a partir de la fecha de la sentencia  y hasta  su efectivo pago,  toda vez que los montos establecidos  fueron obtenidos a partir de lo previsto por el art. 165 del C.P.C.C. y siguiendo la doctrina que emana del art. 174 de la Constitución Provincial, sancionada y promulgada el 07/07/03  y el Fallo Nº 2583/06 del S.T.J  en los autos "López Teófilo c/ Empresa Puerto Tirol y/u Otra s/ Ordinario" del Voto del Dr. Ariel Gustavo Coll  al que adhirieron sus pares Dres. Héctor Tievas y Rolando Alberto Cejas como Subrogante, conformando mayoría legal, criterio reiterado en el Fallo 3089 in re "García"  en los que se dijo  ".. el art, 165 del Código Procesal Civil y Comercial confiere al Juez la atribución de fijar el monto de la condena, aún cuando la existencia del crédito no se encuentre legalmente comprobado.. y esto es precisamente lo ocurrido en autos... se advierte que la Juez interviniente, expresa que la ausencia de prueba aportada por la actora para medir la indemnización por pérdida de chance, no impide reconocer la procedencia del rubro, al cual hace lugar... como asimismo hace lugar a la indemnización por daño moral, en función de las consideraciones que realiza, .. se ha hecho uso entonces de la atribución que confiere el artículo 165 del C.P.C.C. y así se expresa en el pronunciamiento...Pero ocurre que tal atribución, implica precisamente adoptar un monto actualizado, desde que no existen pruebas que remitan a "cuantificaciones" anteriores que luego deban actualizarse o ser objeto de intereses. El monto de  la indemnización nace con el razonamiento judicial, no antes, y siendo así, resultaba correcta la mención del fallo de primera instancia, de que tanto la suma por perdida de chance como la asignada para indemnizar el daño moral, se tomaban "a la fecha de la sentencia", aplicándose recién a partir de allí los intereses que se establecían en caso de no pagarse en término. La cuantificación de los rubros de la sentencia, cuando se está en presencia del art. 165 del C.P.C.C., debe fijarse "en lo posible" a la fecha de la misma sin que pueda verse por ello una violación al principio nominalista. No existe hasta entonces deuda dineraria, respecto de la cual pueda luego predicarse su actualización..". (conf. S.T.J.Fallos 2583 y 3089).- 
Corresponde la regulación de honorarios profesionales, existiendo base para su determinación de conformidad con lo previsto por los arts. 1, 2, 7, 8, 10, 12, 45 2do. párr. Inc. a) y b) y 64 de la Ley 512 t.o. 1985, y en tal sentido propongo regular los honorarios profesionales: a) del perito LORENZO OVIDIO LEZCANO, por sus correspondientes intervenciones en las diligencias ordenadas en el presente proceso, en la suma de Pesos Dos Mil Quinientos ($ 2.500.-) a cargo del Poder Judicial de la Provincia de Formosa; b) de los Dres. Stella M. Zabala de Copes, Lorena Capello y Julio César Chiachio, por sus intervenciones como representantes del Estado Provincial - IASEP, en la suma total de Pesos Veinticuatro Mil Setecientos Cincuenta ($ 24.750), discriminados de la siguiente manera: para las Dras. STELLA ZABALA DE COPES y LORENA ANABEL CAPPELLO, la suma de Pesos Seis Mil Setecientos Cincuenta ($ 6.750), para cada una de ellas y para el Dr. JULIO CÉSAR CHIACHIO, la suma de Pesos Once Mil Doscientos Cincuenta ($ 11.250), todos a cargo de la Actora; c) de los defensores particulares y representantes de la civilmente demandada, Dres. JOSÉ IGNACIO RIVEROS y MANUEL B , en la suma de Pesos Doce Mil Trescientos Setenta y Cinco ($ 12.375), para cada uno de ellos, por sus asistencias técnicas a la enjuiciada, a cargo de G E B B ; d) del Dr. GERARDO DANIEL CACACE en la suma de Pesos Treinta y Tres Mil Setecientos Cincuenta ($ 33.750), por su actuación como Querellante y Apoderado de los Actores Civiles;  y de la Dra. IRENE ISABEL RÍOS, su patrocinante, en la suma de Pesos Dos Mil Doscientos Cincuenta ($ 2.250), a cargo de los condenados civilmente; e) de los Dres. ALFREDO BLAS AQUINO en la suma de Pesos Once Mil Doscientos Cincuenta ($ 11.250), SEBASTIAN BLAS AQUINO en la suma de Pesos Seis Mil Setecientos Cincuenta ($6.750) y ALFIO DAVID CHIR en la suma de Pesos Seis Mil Setecientos Cincuenta ($ 6.750), como Apoderados y patrocinantes de Sancor Cooperativa de Seguros Ltda., a cargo de su representada; y, f) para los Dres. ALFREDO BLAS AQUINO y SEBASTIAN BLAS AQUINO, en la suma de Pesos Doce Mil Trescientos Setenta y Cinco ($ 12.375), para cada uno de ellos, a cargo de su representada CLINICA DEL ANGELO S.R.L.  por su asistencia como Apoderados en la acción Civil. 
Corresponde remitir en devolución a la Secretaría de Gobierno del Superior Tribunal de Justicia, el Expte. Nº 88- Fº 12- Año 2002  caratulado "Cuerpo Médico Forense s/Sumario Administrativo", que fuera requerido por este Tribunal y remitido oportunamente por dicha Secretaría. ASI VOTO.-
 A LA MISMA CUESTIÓN,  la  JUEZ NICORA BURYAILE dijo:
                       Coincido con mi par preopinante en los puntos tratados en la presente cuestión, aunque debo disentir con el mismo en lo que hace a la atribución de culpa, en tanto el magistrado preopinante la establece en forma concurrente. Contrariamente a ello, entiendo que conforme lo probado en la causa, ninguna responsabilidad puede achacársele a la víctima ya  que la sola circunstancia de que la misma no se haya realizado los estudios de laboratorios el día 26/12/2000, ninguna relevancia tiene en relación al resultado finalmente acaecido. Y digo ello, primeramente, porque ha quedado acreditado en autos que el profesional médico que atendió a la joven Mabel O  el día 24/12/2000 -Dr. Faggiano-, ninguna indicación le dio en relación a la premura de la realización de tales exámenes, ya que le fueron  solicitados para un posterior control de rutina, sin especificación alguna en cuanto la urgencia ni inminencia  de su cumplimiento. De manera que  mal puede hablarse de alguna desatención o incumplimiento por parte de Mabel O , a quien tampoco el profesional médico que la trató en ése momento, le indicó reposo alguno, porque tanto el médico como la joven paciente, a ésa altura de la circunstancias, desconocían que el cuadro de salud que presentaba se tornaría gravoso. En tal sentido, creo necesario también señalar que para fundar la responsabilidad de la víctima necesariamente debe probarse la incidencia que en el curso causal tuvo la conducta por ella asumida, cuyo no es el caso de autos. se encontraba de turno como médico de guardia, la ahora demandada Dra. B , quién si no pudo advertir el cuadro anormal que evidenciaban los estudios de sangre y orina que tuvo a la vista el día 28/12/2000, difícilmente -y diría hasta casi lógicamente- tampoco los iba advertir aunque los revisara el día anterior. 
                     Entiendo que fue la conducta de la ahora demandada Dra. B , quien al momento de brindarle asistencia se encontraba de turno como médico de guardia (ante el retraso del médico entrante), en la Clínica involucrada, la que teniendo a la vista los estudios de sangre y orina que le fueron entregados en tempranas horas del día 28/12/2000, no advirtió el cuadro anormal que dichos estudios revelaban. En ése orden de ideas estimo que fue ésa conducta médica, y no la de la joven víctima, lo que impidió que a Mabel O  se le detectara tempranamente la afección pulmonar que ya padecía y tenía en curso al momento en que fue atendida médicamente por la accionada  alrededor de las 08:00 hs del día 28/12/2000, ya que en tal ocasión, pese haber verificado la existencia de algunos valores alterados como los hematíes (glóbulos rojos) en 3,82, por debajo del normal de 4,00 a 5,40; hematocrito de 32,00 para un valor normal de 37,00 a 47,00; hemoglobina de 11,30 cuando el valor normal es de 12,00 a 155,00; el aumento a 79 del valor de neutrófilos segmentados y el hallazgo de plaquetas en un valor de 1,50;  y pese a la referencia que le hicieran los padres de la paciente y la propia víctima (dolor en la zona del pecho, insomnio la noche anterior, dificultad para respirar en horas tempranas de ésa mañana y el antecedente de una descompostura anterior del día 24/12/2000), que resultaban claramente indicativas de una situación anormal en la salud de la joven por su condición de tal; la aquí demandada -Dra. B - sin  realizar estudios complementarios (radiografía de tórax, electrocardiograma) que despejen el panorama reinante, sin inspeccionarla en profundidad ni auscultarla, y sin advertir la necesidad de dejarla en observación para mínimamente repetir el estudio de laboratorio (internación), negligente e imperitamente trató el desmejorado cuadro clínico que por entonces ya presentaba la joven Mabel O , como un simple problema de ansiedad y de anemia crónica, recetándole en consecuencia como tratamiento para atacar dicho cuadro, la ingesta de Total Magnesiano Energizante, Factor Fer (multivitamínico) y Alplax de 0,25 mg (Alprazolam), en dos tomas diarias de la mitad del comprimido, el que ambulatoriamente la joven O  podía cumplir en su casa, por lo que la paciente y sus padres se retiraron de la clínica hacia su domicilio particular. Así, entiendo que fue la exclusiva conducta médica erróneamente asumida por la accionada G E. B , quien se desempeñaba como médico clínica y/o generalista sin tener tales especialidades, lo que determinó el empeoramiento de la salud de su paciente Mabel O , impidiendo que en tiempo oportuno a la misma se le practiquen los estudios que hubieran permitido advertir la aguda afección pulmonar que por entonces ya presentaba, lo cual, implicó privarla de la asistencia adecuada con incidencia positiva en sus posibilidades de sobrevida, ya que siendo aproximadamente las 12,00 hs de ése mismo día 28/12/2000, lógicamente Mabel O  empeoró su cuadro. En ésa inteligencia, enteniendo acreditada la relación causal existente entre el resultado dañoso y el hecho humano generador del mismo (art. 901 del Código Civil), sobre el cual debe estructurarse la imputación de responsabilidad que en ella se origina, ya que en virtud de la demandada resulta condenada en la presente causa, por imposición de lo normado por el art. 1102 del Código Civil, la misma resulta responsable a título de culpa, tal como lo dispone el art. 1109 del referido cuerpo legal. Por todo ello, estimo corresponde tener por establecida la responsabilidad exclusiva de la accionada Dra. G E. B , quien junto con la Clínica del Angelo, en la que prestaba servicios como médico de guardia, en cuyo ámbito asistió a la víctima, y la Compañía de Seguros contratada por ambos, deben responder solidariamente por el resultado dañoso acaecido, con el alcance y el carácter que establecen las normas citadas, resultando absolutamente improcedente, ante las pruebas producidas en el debate,  el planteo de culpa de la víctima sostenido por el representante legal de la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada.
             Acreditada entonces, la relación causal y la imputación de responsabilidad, en lo que hace a la procedencia del reclamo indemnizatorio, corresponde señalar que el daño patrimonial reclamado, constituido por lo que el accionante como pérdida de chances por lo que significa la muerte de Mabel O  para sus padres, y tomando como parámetros interpretativos para determinar la viabilidad del rubro reclamado, las mismas circunstancias que fueran tomadas en cuenta por el magistrado preopinante, esto que es, que el reclamante es dependiente del Estado provincial, y que a la vejez contará con el aval económico de su haber jubilatorio, y que la victima, que contaba de 18 años de edad, no era hija única de los actores civiles y que al momento de su deceso cursaba sus estudios normalmente en el cuarto año del Colegio Scalabrini Ortiz; a lo que también entiendo debe sumarse la circunstancia acreditada de que la joven Mabel O  desarrollaba tareas comunitarias cumpliendo labores como catequista en la Caplla Stella Maris del Barrio Colluccio donde la misma vivía, por lo que aún resaltando la endebles probatoria que en el tópico desarrolló la accionante, que acertadamente ya fue advertida por el juez que me precede en votación, estimo que en función de lo dispuesto por el art. 29 inc. 2do. de la Ley Penal Sustantiva  y  el art. 165 del C. P. C. y C., que faculta a los jueces a establecer un monto indemnizatorio,  dentro de las aludidas circunstancias fácticas que fueran tomadas como parámetros mensurativos, estimo procedente establecer en el rubro una indemnización  de ciento cincuenta mil pesos ($ 150.000), en tanto y en cuanto, como ya se sostuviera en el Fallo in re Fiqueredo, Antoliano de la Excma. Cámara Primera en lo Criminal, que merece ser traído a colación en el punto, por su pertinencia al caso analizado, el Tribunal que intervino correctamente señalo que: "Hoy se encuentra consolidada la idea de la perdida de chance que implica el fallecimiento de un hijo incluso cuando el mismo ocurre durante la infancia, no solamente se especula con el daño que significaría una falta de apoyo económico sino que también se halla admitido que el apoyo que se indemniza alcanza a aquel de carácter psicológico o afectivo del cual se ve privado un padre ante la desaparición prematura de uno de sus hijos "(Extracto del voto emitido por el Dr. Rubén Castillo Giraudo en el Fallo nº 9171 del 15.04.10)
               Por lo demás, y en lo que hace a la procedencia del daño moral  peticionado, coincido plenamente con el monto de ciento cincuenta mil pesos ($150.000) y con las consideraciones y justificaciones esgrimidas y evaluadas por el juez del primer voto al tratar el ítem. En cuanto a los intereses, entiendo que los mismos deben ser diferenciados en su aplicación, ya que en relación a la suma otorgada en el caso como pérdida de chance, los mismos deberán ser computados desde el momento de acaecido el hecho generador hasta el momento de su efectivo pago en función del promedio de la tasa activa que para sus operaciones percibe el Banco de la Nación Argentina. Mientras que, respecto del monto establecido como daño moral, los intereses deben computarse a partir de la fecha del presente fallo y hasta el momento en que se verifique el efectivo pago (conf. Fallo Nº 2583/06 del S.T.J  y los Fallos Nº. 7433/02, 11882/07, entre otros de la Excma. Cámara Civil y Comercial de Apelaciones de la Provincia de Formosa). Consecuentemente, voto porque se haga lugar a la acción civil entablada, condenando a G E B B , a la Clínica Del Angelo y a la Compañía Sancor Cooperativa de Seguros Limitada., en forma solidaria, a abonar dentro del plazo de 10 días, la suma total trescientos mil pesos ($300.000) en concepto de los rubros concedidos, con más los intereses conforme lo establecido precedentemente. En lo que atañe a las costas y al resto de las cuestiones tratadas en la cuestión -como ya lo adelantara inicialmente- adhiero a lo propiciado por mi par preopinante.  
En cuanto a las costas de la presente acción, las mismas serán impuestas a los vencidos, conforme al principio objetivo de derrota (art.68 del C.P.C.C.)., difiriéndose la regulación de los honorarios profesionales intervinientes para el momento de poseer base adecuada para ello. ASI VOTO. 
A LA MISMA CUESTIÓN PLANTEADA,  la Juez ALVARENGA, dijo:
En todo lo atinente a la presente cuestión, adhiero a los fundamentos expresados por la Magistrada que me precede en votación, Dra. María de los Ángeles Nicora Buryaile por considerarlo ajustado a derecho. ASI VOTO.
Por el resultado del acuerdo celebrado, por mayoría y con la disidencia parcial del Dr. Ricardo Fabián Rojas en lo relativo al tratamiento de la cuarta cuestión, y de conformidad con las prescripciones de los arts. 84 1er. Párrafo, 26, 27 bis, 29 incs. 2º y 3º, 40 y 41, del Código Penal;art. 68 del C.P.C.C.;  arts. 901,  1068, 1069, 1077 , 1083, 1102, 1109,  1113 del Código Civil; arts. 363, 365, 366, 367 y 370 del Código Procesal Penal, la
EXCMA. CAMARA SEGUNDA EN LO CRIMINAL
SENTENCIA
             
1.-  NO HACER LUGAR al planteo de nulidad  formulado por la Defensa de la acusada, respecto a la acusación formulada por el Querellante - Actor Civil.
2.- CONDENAR a G E B B , cuyos demás datos de identidad figuran en el exordio de la presente, a la pena de DOS (02) AÑOS de PRISION de cumplimiento en SUSPENSO (art.26 del C.P.); más la INHABILITACION ESPECIAL de CINCO (05) AÑOS para EJERCER la MEDICINA, como autora penalmente responsable del delito de HOMICIDIO CULPOSO (art. 84 -1er. Párrafo del C.P.). Con Costas (art. 29 inc.3º del Código Penal).
3.- IMPONER a G E B  B las siguientes reglas de conducta, en los términos del art.27 bis del Código Penal y durante el lapso de DOS (02) AÑOS: fijar residencia y someterse al cuidado del Patronato de Liberados y Excarcelados de la Provincia.
4.- HACER LUGAR a la EXCEPCION DE FALTA DE LEGITIMACION PASIVA, planteada por la Fiscalía de Estado de la Provincia, en representación del  I.A.S.E.P. y/o la Provincia de Formosa.
5.- HACER LUGAR a la demanda promovida en los rubros daño moral y chance, CONDENANDO en forma solidaria -art.699 del Código Civil- a G E B B , Clínica DEL ANGELO S.R.L. y Compañía SANCOR COOPERATIVA DE SEGUROS LTDA. -por las POLIZAS Nº 53421 y 46448-, a abonar a los Actores Civiles, la suma de PESOS TRESCIENTOS MIL ($ 300.000),  en concepto de los rubros concedidos, con más los intereses conforme lo establecido en los considerandos de la mayoría, en el plazo de diez días de quedar firme la presente.
6.- REGULAR los honorarios profesionales del perito LORENZO OVIDIO LEZCANO, por sus correspondientes intervenciones en las diligencias ordenadas en el presente proceso, en la suma de Pesos DOS MIL QUINIENTOS ($2.500) a cargo del Poder Judicial de la Provincia de Formosa.
7.- REGULAR los honorarios profesionales por su labor como defensores particulares de la imputada G E B B , Dres. JOSÉ IGNACIO RIVEROS y MANUEL B , en la suma equivalente a SESENTA  (60) "Jus", a cargo de su defendida y del Dr.  GERARDO DANIEL CACACE, como abogado del querellante particular, en la suma equivalente a SETENTA (70) "JUS) y de la Dra. IRENE ISABEL RÍOS, su patrocinante en la audiencia de debate, en la suma equivalente a VEINTE (20) "JUS", a cargo de la condenada en costas (arts. 8, 45, 56, 64 y cctes. de la Ley Provincial nº 512/85). DIFERIR lo pertinente a los honorarios civiles para el momento de poseer base adecuada para ello, por cuanto las costas de la presente acción, son impuestas a los vencidos, conforme al principio objetivo de derrota (art.68 del C.P.C.C.).-
8.- REMITIR en devolución a la Secretaría de Gobierno del Superior Tribunal de Justicia, el Expte. Nº 88- Fº 12- Año 2002  caratulado "Cuerpo Médico Forense s/Sumario Administrativo", que fuera requerido por este Tribunal.
                               REGISTRESE. Notifíquese. Dése cumplimiento a la Ley Nacional 22.117. Cumplido, archívese.-



  Dr.  RICARDO FABIAN ROJAS                   Dra.  MARIA DE LOS ANGELES NICORA BURYAILE
                Juez de Cámara                                                                            Juez de Cámara               
       .en disidencia parcial-



                    Dra. ALICIA  ALVARENGA 
              Juez de Cámara Subrogante
                               
                                                                                       

ANTE MI
                       Dra. NORMA B.ALVAREZ DE QUINTANA
                   SECRETARIA             

 

Revista Anual del Instituto

Carlos Human, Federico Arrué, Wenceslao Fernández, Pamela Jolías, José Luis Ares, María Parsons y Adrián Gaitán.
. 
ISBN 978-987-1519-10-1 
ISSN 1853-9076 

Brun Claudio y Sette Romina, Roveta, María Carla, Pazos Crocitto José Ignacio y Mercuri Guillermo, Pella Marcelo, Ares José Luis.
.
ISBN 978-987-1519-15-6
ISSN 1853-9076

Arrué Federico, Mayta Zamora José Daniel, Pazos Crocitto José Ignacio, Elena Baquedano, Wenceslao Fernandez y Pamela Jolias..
..
ISSN 1853-9076
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Giorgiani Gabriel, Cisnero Patricia, Sagasta Pablo, Borzi Cirilli, Federico A. y Marini, Lucía L, Mayta Zamora José D.
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ISSN 1853-9068
You are here: Home Derecho Penal Parte Especial Delitos Contra las Personas Jurisprudencia Nacional Omisión de las reglas del arte médico como violatorias del deber de cuidado (homicidio culposo). Necesidad de adoptar todas las medidas adecuadas para determinar la causa de la presencia del enfermo.

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